Categoría:Historia

Esta pagina recopila una versión resumida de la historia de Glorantha a partir del Gran Compromiso. Nadie conoce con certeza que sucedió antes de este acontecimiento, porque las culturas tienen distintos Mitos.

Contenido

La Primera Edad (El Alba)

La historia moderna de Glorantha comenzó con el primer amanecer, el Alba. Las razas mortales instituyeron entonces un calendario casi universal que comenzó con ese momento. Todas las especies conocen leyendas y canciones que sus antepasados les han legado y que hablan del milagroso momento en el que la Vida volvió a florecer.

Durante los primeros períodos históricos las razas antiguas aún dominaban el mundo, pero los humanos se multiplicaban con rapidez. El hombre fue ensanchando su radio de acción de una manera lenta pero inexorable, invadiendo las fortalezas salvajes de las razas antiguas. Durante esta época parecía que el mundo no se había recuperado del todo de la Guerra de los Dioses. La separación entre dioses y mortales era mucho menor ahora, aunque poco a poco el abismo se fue agrandando. Muchos poderes intentaron moldear las energías aún latentes y se hicieron gran cantidad de experimentos. Los resultados de estos arcaicos experimentos han sobrevivido en algunas ocasiones hasta nuestros días. El más espectacular de ellos fue el de Nysalor.

Nysalor fue un ser construido mágicamente por un grupo de humanos y de miembros de razas antiguas. Al principio todas las criaturas importantes participaron en el proyecto, pero los trolls y los dragonuts acabaron por abandonarlo antes de su culminación. Nysalor comenzó su reinado, una Era Dorada para sus seguidores. Aquellos que no se sometían fueron esclavizados o desterrados. Gran cantidad de misioneros llevaron las nuevas de su poder a lo largo y ancho de Genertela y pronto la religión se extendió por todo el continente. Solamente los trolls y los dragonuts se opusieron en gran número al nuevo dios y fueron derrotados en combate. Fue aquí cuando los trolls recibieron la maldición trollkin (de tal manera que sus hembras dieran casi siempre a luz a un tipo de troll degenerado y débil, el trollkin, en lugar de los saludables trolls negros uzko).

Arkat Daño del Caos se convirtió en el más tenaz enemigo de Nysalor, a quien él llamaba Gbaji el Impostor. Arkat descubrió una serie de métodos mágicos con los que derrotar a su enemigo durante varias búsquedas místicas que llevó a cabo. En sus viajes a lo largo y ancho de la tierra se hizo con grandes aliados y con enconados enemigos. Terminó por descubrir ante todo el mundo que Nysalor/Gbaji era en realidad un agente del Caos cuyas maquinaciones pronto condenarían al mundo al destruir el Gran Compromiso de los Dioses. Arkat vivió 75 años repletos de duras batallas y su guerra cambió la faz del continente. Al final, Gbaji fue destruido y el centro de su culto, la ciudad de Dorastor, quedó reducida a un pozo maloliente lleno de monstruos caóticos.

A estos tiempos antiguos se los llama la Era del Alba, la cual se considera que termina cuando Arkat mata a Gbaji y destruye la ciudad de Dorastor, hacia el año 450.


La Segunda Edad (El Tiempo de los Imperios)

Una vez en movimiento, los efectos mágicos de la Era del Alba reverberaron a lo largo de todo el mundo. Una de estas profundas vibraciones reavivó antiguas disputas entre las razas antiguas, las cuales guerrearon entre sí como si la Guerra de los Dioses hubiera vuelto. Su número, diezmado en las Guerras de Gbaji, se redujo aún más. Al mismo tiempo, la raza humana se fue expandiendo, a menudo combatiendo también con los Antiguos Poderes y derrotándolos.

Las vibraciones de la nueva magia calaron más profundamente entre los humanos que entre el resto de razas. Su curiosidad natural los llevó a encontrar nuevas vías de exploración mágica en los descubrimientos de Arkat. Estos descubrimientos fueron explotados por gentes que obtuvieron en ocasiones grandes poderes y que ayudaron a fundar reinos capaces de conquistar el mundo.

En estos tiempos, grandes imperios se expandieron sobre la superficie de la tierra. En el interior de Genertela se hallaba el Imperio de los Amigos de los Wyrms, construido a imagen y semejanza de la teocracia Imperial Solar, y en el cual se empleaba la magia draconiana prohibida. En Pamaltela, el antiguo Imperio de los Artmalis fue aplastado y su territorio se incorporó al Imperio Jrustelano, una nación marítima en expansión. Los jrustelanos sometieron a los habitantes de todas las zonas riberereñas del océano y sus flotas mágicas intentaron controlar toda la navegación de superficie. Terminaron por hacerse con enormes porciones de ambos continentes y con muchas de las Islas Orientates. El Imperio Oriental, con base en la Isla Enjoyada de Mokato, fue el único rival marítimo de entidad al que los jrustelanos no pudieron someter. En Pamaltela, el heroe élfico Errinoru, el Siete Veces Conquistador, reinaba sobre todas las junglas de los elfos e incluso capitaneó en una ocasión una gran flota que surcó los mares en una aventura épica.

Excepto en las junglas de Errinoru, los humanos gobernaban por completo los destinos de Glorantha. Su confianza y arrogancia fueron creciendo y pronto llegaron a considerarse más expertos que los propios dioses en el dominio de la naturaleza, ya que podían someterla, retorcerla y cambiarla a voluntad. La hechicería hizo grandes avances, la gente dio la espalda a los dioses y el espíritu de la propia tierra se utilizó como fuente de energía mágica.

Pero no pudieron culminar su triunfo ante todo un mundo encolerizado contra ellos. Todo lo que cambiaron terminó por volverse en su contra y después buscaron en vano aquello que habían destruido. Las razas antiguas, los reinos pequeños, las religiones y cultos nuevos y viejos y los individuos inteligentes de todas las especies preocupados por el destino del mundo, se unieron para restaurar el equilibrio perdido. Los Viejos Dioses les ayudaron; sus sacerdotes llevaban siglos preparando poderosos conjuros, unos conjuros de lenta preparación pero infalibles.

El Jrustelano, el más culto y el menos sabio de entre todos los Imperios, es el mejor ejemplo de lo que puede pasar si uno intenta conquistar a la naturaleza. Sus investigadores recibieron el nombre de Aprendices de Dioses y consiguieron dominar una magia que les permitía hacer lo imposible. De este modo, cuando sus aliados marinos se quejaron y se rebelaron, los Aprendices de Dioses hicieron que el agua hirviera, destruyendo así a los habitantes del mar y a los triolinos.

Pero siglos después los supervivientes volvieron esgrimiendo un gran poderío, acompañados de hordas de muertos vivientes. Enormes olas destruyeron las fortalezas costeras de los jrustelanos, sumergiendo para siempre enormes porciones de las islas. Terroríficos guardianes del destino buscaron uno a uno a los fanáticos Aprendices de Dioses, les sacaron de sus escondrijos (algunos se habían refugiado en otros mundos) y se vengaron de ellos por las antiguas afrentas. Algunos amigos de comerciantes jrustelanos fueron asesinados simplemente por serlo. Familias enteras fueron aniquiladas. Los pocos supervivientes aprendieron a temer cualquier idea, pensamiento o palabra que pudiera darles a conocer como jrustelanos.

En otros lugares también se cebaron los desastres con los imperios. La Guerra Mata-Dragones del año 1100 destruyó la flor y nata de la civilización en Peloria. Las magias desatadas quemaron los templos y consumieron a los lideres sagrados del Imperio de Kralorela. Los elfos del linaje de Errinoru cayeron víctimas de los secuaces de una nueva criatura adaptada para comer sus flores especiales, por lo que la casa real fue poco a poco extinguiéndose rápida y trágicamente. Se considera al año 1100 como el fin de la Segunda Edad, cuando la isla de Jrustela fue destruida, se combatió la Guerra Mata-Dragones y los últimos restos corrompidos del Imperio de Errinoru fueron barridos de la faz del mundo.


La Tercera Edad (Los Siglos Recientes)

Durante los siglos que siguieron a los desastres que provocaron la caída de los grandes imperios, se rehuyó la posibilidad de llevar a cabo experimentos mágicos, por lo que éstos quedaron olvidados o reducidos a las prácticas malignas. El conservadurismo anuló la creatividad. El mundo entró en una nueva fase de desarrollo en la cual mucha gente temía los cambios.

La pérdida de la iniciativa afectó a la civilización, al tiempo que sobrevenían calamidades terribles. Zzabur, quien recibía el nombre de Primer Hechicero por ser el principal de entre todos ellos, había llegado a estar profundamente afligido por el mal empleo que los mortales hacían de sus artes. Produjo un conjuro que provocó la confusión, destrucción o pérdida definitiva de todos los navíos que surcaban la superficie del océano. Este fenómeno recibió el nombre de Bloqueo e hizo imposible la navegación en cualquier mar que no estuviera rodeado por todas partes de tierra. Otra manifestación igualmente terrible fue un misterioso acontecimiento llamado La Prohibición Syndica, que tuvo lugar en Fronela. El desencadenante de este hecho lo constituyó el asesinato del Dios de los Pies de Plata a manos de una conspiración de líderes mortales. Esto interrumpió la comunicación, Fronela quedó apartada del resto del mundo y sus pueblos quedaron aislados incluso entre sí.

En tierras de Pamaltela, el Culto del Silencio se hizo con el poder y prohibió la comunicación, si bien la severidad del mandato variaba según las distintas facciones del culto. Éste apeló a las criaturas de muy diversas especies y a veces, irónicamente, unió en el silencio a antiguos enemigos.

Pero no todo el mundo rehuyó los desafíos. La nueva creación de la Diosa Roja constituyó un éxito espectacular. Este ser había nacido en la Era de los Dioses, pero fue destruido. Algunos mortales poderosos reunieron sus fragmentos y la diosa renació como una mujer mortal. Poseía un gran potencial y mediante el aprendizaje ascendió por las sendas de la divinidad hasta alcanzar la inmortalidad. Cuando subió a los cielos se llevó consigo un trozo de la tierra y así formó en planeta nuevo y único, la Luna Roja.

De todos los viajeros del cielo, ella es la única que no abandonó su lugar, aunque siga girando su rostro en un ciclo regular.

Cada etapa del crecimiento de la Diosa Roja fue replicada por los otros dioses. La temían, pues en algún momento había invocado a Nysalor y al Caos y a fragmentos de magia draconiana y de los Aprendices de Dioses, y mostraba una liberalidad que incluso superaba la de los cultos místicos orientales. Pese a los problemas que se originaron en todos los mundos, la Diosa perseveró y constituyó su Imperio. Durante siglos continuó creciendo hasta que pareció que el mundo entero sucumbiría a las legiones lunares. Los misioneros de la Luna Roja y de otros cultos secretistas se expandieron como la tela de una araña por todo el mundo.


La Actualidad

En este momento los antiguos poderes se agitan de nuevo. Algunos seres y criaturas no están conformes con los profundos cambios que ha forjado la Diosa Roja y están unificando sus fuerzas para detener la expansión del Imperio Lunar y sus vástagos. Presintiendo el fin del mundo, se están preparando. Están surgiendo nuevas potencias y los antiguos dioses ocupan de nuevo un lugar preeminente. Fuerzas misteriosas se mueven por el mundo. Las razas antiguas han reunido nuevos ejércitos, han surgido pueblos desconocidos con nuevos poderes y aparecen criaturas que nunca se habían visto antes. Los enemigos de antaño tienen renovadas fuerzas para enfrentarse en nuevos conflictos. La crisis está próxima, iEs el tiempo de las Guerras de los Héroes!.

En Genertela, el Imperio Lunar, que abraza abiertamente al Caos y a otras atrocidades, se asienta como una serpiente enrollada de tres cabezas (una invisible), que espera para atacar de nuevo. Los Sumos Sacerdotes viajan por el continente llamando a la guerra contra el Imperio, pero con todos los problemas que afectan al mundo, son pocos los que prestan atención a la llamada.

Los nómadas de Pent se han movilizado, presionando hacia el oeste para tomar los campos de pacíficos granjeros y hacia el este, amenazando las antiguas llanuras del Reino de la Ignorancia. Asimismo, ha aparecido un profeta en el Reino diciendo que hizo ayuno en el desierto durante tres años y que ha descubierto un modo de elevar las antiguas tierras de Kralorela que se inundaron durante la Primera Edad, pero hace falta que todos los reinos renuncien por siempre a las guerras. En Fronela, la Rebelión de los Hoja Verde (alianza entre los elfos de las nieves y los primitivos hsunchen) ha sido suprimida aunque la inquietud se mantiene. Ha aparecido el Reino de la Guerra. Esta vil nación adolece de falta de moralidad y compasión y cada año, sus eficaces ejércitos saquean la tierra. Ralios, como de costumbre, está plagada de disensiones triviales. Tres reinos compiten por la resurrección del antiguo lmperio Oscuro de Arkat Daño del Caos. Las caravanas de trolls cruzan regularmente desde Halikiv a Guhan y vuelven de nuevo.

Al sur, las ciudades costeras de Enkloso y Vralos han quedado sometidas a un impuesto de los Triolinos del Océano Oscuro, que también reclaman como propio el Dashomo.

Fonrit se encuentra bajo los espasmódicos dolores de una revuelta de esclavos, basada en la liberalización de todos los descendientes de Artmal, un antiguo dios.

Hay ejércitos que ascienden río arriba hasta Tarien y Jolar, cuyos orígenes parecen encontrarse en el inerte desierto de Nargan. En las llanuras orientales, los gigantescos vagones de los Kresh se han esfumado sin dejar rastro, sin que nadie halle la razón. Al mismo tiempo, surge amenazadoramente la guerra entre Los Kresh (aún en proceso de expansión) y la confederación Arbennana en el oeste.

En las selvas de Mirelos se escucha una nueva clase de tambor que hace estremecerse a todos los elfos amarillos. Los trolls del Tarmo se encuentran a la expectativa y van a atacar con toda certeza las tierras colindantes.

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