Mara

Historias, relatos e información de los aventureros de la Isla.
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Gaia
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Un viaje con el vendedor de humo. - Pasado

Mensajepor Gaia » 04 Jul 2016 09:51

Un puesto en el mercado de un bien abastecido pueblucho, perdido en alguna parte del Condado.

Se trataba de un tenderete enmarcado por vivos colores en tonos ocre y violáceos, con una trastienda y por delante su correspondiente escaparate, sobre el cual no se había depositado nada en absoluto.

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Las pálidas manos de Hú, cobijadas bajo la sombra del toldo se esmeraban en el reiterativo ejercicio de la copia de símbolos. Una y otra vez grababa en el pergamino que yacía sobre sus piernas las mismas formas, hasta llenarlo por completo.

No hubo siquiera acabado cuando alguien se lo arrebató de las manos para echarle un vistazo. El culpable frunció el ceño, emitiendo a su vez un resoplido reprobatorio.

- Argh... he engendrado un zoquete. Masculló Kastant, mientras ojeaba los múltiples fallos en la gramática de la albina

- P- pero...¡¿Qué les pasa está vez?! replicó ella, falta de paciencia.

-Repítelo. Imperó él sin darle apenas fuelle a su tono de voz

-Ni siquiera has expuesto la mercancía... Aunque no te he visto traer ninguna. *Informó Hú de lo evidente al cabo de unos segundos de reflexión. El hombre que ya se estaba marchando se volvió hacia ella, enfocándola directamente con su único ojo claro para luego sonreirle*

- Tiempo al tiempo.

La huidiza pentana estaba más que harta de esa coletilla. Llevaba meses viajando entre campamentos, pueblos y algún que otro indicio de ciudad futura, aunque ninguna grande de verdad, tampoco alguna que contase con puerto. Se sentía desorientada y frustrada, con muy poca información en el bolsillo y bastantes callos en las manos de haber estado aprendiendo a escribir a una edad no tan temprana como a la que se debiera comenzar.
La gente que paseaba por el mercado estacional se fijaba ocasionalmente en el puesto vacío y se detenía a preguntar, a lo que Hú respondía siempre igual; "Hemos perdido el producto y tal vez nadie quiera encontrarlo nunca". Ni un solo caminante se quedaba a averiguar más, había demasiado que ver enrededor a tan alegres y burbujeantes callejuelas.

No fué hasta que la tarde se hizo vieja y la partida de Yelm ensombreció el lugar, mientras los otros mercaderes recogían ya hasta el día siguiente, que una mujer envuelta en capas y capas de tela ambarina se aproximó en solitario al puesto vacío, con la cara cubierta por una capucha calada. Mara ya mascaba su escueto refrán cuando la voz de Kastant se hizo oir en su habitual enfatización monocorde.

- Pasa, querida. Te estábamos esperando.

La mujer agitó la cabeza en un gesto de vago asentimiento y se dirigió a la trastienda compuesta por cuatro varas bien ancladas al suelo y un espeso telón de lino enhebrado, una vez dentro apartó la capucha de su rostro, dejando ver los múltiples hematomas que afeaban sus facciones bellas de nacimiento, tenía la cara rota a golpes y un ojo que apenas podía abrir, cuando se sentó en el taburete ofrecido por la albina, la clienta parecía temblar tanto como un junco frente a un vendaval

La mujer respiró hondo antes de hablar y dirigiéndose a los presentes dijo - Quiero cambiar de vida.

Después de decir esto y ser agasajada con un té y dulces de calabaza la mujer narró su historia entre algún sorbo que por su expresión, le resultaba reconfortante.

Ella se llamaba Asselia y era la segunda hija de un hombre que tras su paso por la militancia obligatoria se había dedicado por entero a la agricultura, con buenos resultados para él y para su familia, dotándoles de esta manera de cierto bagaje económico y fama por sus buenos productos. Asselia aseguraba haber sido inmensamente felíz en su infancia y juventud, habiendo vivido muy pocas penurias y recibiendo un trato de lo más amable por parte tanto de sus progenitores como de sus semejantes. Era así de tal modo que incluso en el día en el que ella comenzó a considerarse casadera, pudo escoger con cual de sus principales pretendientes contraería nupcias, teniendo el beneplácido de un padre cariñoso que solo deseaba el mayor bienestar para ella.

Sin embargo no todo es siempre de color de rosa, y con el fallecimiento de tan buen hombre, sus tierras habían ido a parar en herencia a sus dos yernos, para que estos se encargasen de sustentar a sus dos hijas y mantener el nivel de vida al que estaban acostumbradas. Sucedió así para Issilia, la hija mayor, pero no para ella, que recibió el profundo y casi repentino varapalo de desenmascarar la verdadera identidad del hombre con el que recientemente se había casado. Un desgraciado derrochador y malitencionado, amigo de las calumnias y el vicio carnal, que aunque sin pruebas concluyentes como para acusarlo, Asselia sabía que cometía con otras mujeres de su misma catadura moral. Le golpeaba con frecuencia, y bien era cierto que apenas quedaba de riqueza en las arcas de la herencia un poco de efectivo y algunas joyas que había conseguido esconder y ahora reposaban en el regazo de Kastant.

Cuando hubo acabado su historia y el tuerto y manco hubo tasado el valor de la joyería, Asselia recibió una manta e incluso un beso en la mejilla. Pronto cambiaría de vida, tal y como solicitó al extraño comerciante que, aparentemente, no vendía nada en absoluto.

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Re: Mara 2 meses

Mensajepor Gaia » 27 Jun 2016 11:33

"Aún le dolía la cabeza después de soportar a duras penas aquellos gritos desbocados nacidos de las gargantas de quienes perduraban sumidos en una locura de batalla postergada entre el tiempo y el espacio, como marionetas subyugadas por un cruel tiritero, soterrado bajo los pies de aquél valiente grupo de espectadores, dispuestos a acabar con su función.

Era la primera vez para Mara en el mundo espiritual, cogida de la mano de la Aldryani Sasfera y la sanadora Nuriel. Amparadas contra las vidicisitudes que ocurrían al otro lado por parte de Quoth, Leobates, Onixos y Evangeline. Una experiencia convulsa que le marcaría de por vida, y en cierto modo, le animaría a avanzar puesto que ahora sabía que de alguna manera, estaba en el buen camino.

Se tumbó en el camastro dejándose caer como peso muerto sobre este, cerrando los ojos mientras todavía escuchaba la voz de Duncan jugando junto a Quoth en la habitación contigua y trasteando con la improvisada mesa de trabajo.

El sueño le trajo reminiscencias provinientes de los aledaños a Nidik. Le pareció volver a sentir, con todo lujo de detalles, la congoja de verse practicamente rodeados por un ejército de caminantes seguidos de la media docena de broos. Los angustiosos quejidos de Patroclo, quien pese a los múltiples esfuerzos del grupo no pudo volver a su casa con vida. Se despertó de sopetón, con su prometido ya durmiendo a su lado, empapada en sudor y con las manos ardiendo
."


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Cuanto ofrecía la Isla en estos últimos días se imponía como un reto sobre la existencia pacífica. Habían luchado contra toda suerte de extrañas criaturas mutadas por el mal. Abejas enormes, gordas y de ojos rojos. Lobos como huargos, supurando infestación y odio, rencor por su fatídico desenlace vital. Espíritus confusos, provocadores de rabia y enemistades. El Hambre extraña en lo que podría haber sido un paseo por el bosque, el mar embravecida y corrupta saliendo del vientre de una bruja desquiciada, estatuas de piedra que cobraban vida y se tragaban la luz para dar paso a la más funesta de las oscuridad. Y por si lo sobrenatural fuese poco, también podías encontrarte con bandidos de habilidades furtivas particularmente dañinas, piratas, esclavistas... aún tenían a dos maniatados en una de las cuevas, esperando a ser de utilidad.

Los Vindurfolk tenían mucho trabajo por hacer si querían establecerse de nuevo, y forjar con este hogar, pero al menos nadie se atrevería a decir que no ponían de su parte.

El cuaderno de dibujo se llenó de caras nuevas, y algunas otras, que habían cambiado mucho en los últimos años. Las historias se iban escurriendo por la memoria de la albina hasta caer en el poso del eterno recuerdo. Un anillo de compromiso descansaba en su índice izquierdo y el mapa que había sido entregado por la mujer del sobretodo aguardaba, por ahora, sin mostrar nuevos indícios de poder seguir descubriendo sus secretos.



-Autoguiadas Mes de Junio-

Rumores en Puerto Soldado
Oscuridad Lacerante
Líbrame de aguas bravas... (improvisación paralela)
Un Sueño Real - 1 parte.
Tornasol- continuación
El Rito tras la Runa
Comercio: Recuperando llos Panales
En Busca de la Tormenta
Buscando Respuestas
Misiva Dirigida al señor Frogg

https://www.youtube.com/watch?v=Sx1mHSo7ug4
Última edición por Gaia el 06 Jul 2016 08:13, editado 1 vez en total.

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Re: Mara 1 mes

Mensajepor Gaia » 03 Jun 2016 10:54

El tiempo no es más que un baremo relativo en el que se miden las distintas circunstancias que van llegando y se van sumando a la vida de uno.Es de este modo que un año puede significarlo todo, y los dos siguientes nada en absoluto.

Mara decidió marcharse de la Isla, su situación no le era favorable a la hora de permitirse quedarse allí. Y sin embargo a su regreso, con algo de es arena dorada que se escurre entre los vales de un reloj que ha vuelto a girar aposentada en su fondo, descubrió no sin sorpresa que aquel lugar le ofertaba una nueva oportunidad.

Lo cierto es que ahora sentía el peso de unas responsabilidades que, en años más juveniles ni siquiera se había planteado. Ahora tenía un hijo al que atender. Ella no necesitaba a un clan que le proporcionase comida, tampoco techo, ni siquiera seguridad. Pero sí había algo que no podía ofrecerle en soledad a su pequeño vástago. Crecer entre las tradiciones, aprender a venerar correctamente a los dioses, salvar su espíritu pueril. Y para eso estaban sus amigos, los Vindurfolk.
¡Qué ganas tenía de verles, a todos ellos!. Estaban más mayores, sí. Y Rolho más gordo, se iba a casar, y no con cualquier desgraciada lo suficientemente apagada de luces como para acceder, si no con una mujer de verdad, Nuriel. Oh, y Derek. ¿Por qué vestía como un mendigo?. Lo descubrió luego; la pena de la tribu, la marcha accidentada de las tierras que tanto les costó recuperar. Pero estaban juntos, y la edad unida a la experiencia les daba una nueva oportunidad. ¿Qué más se podía pedir?. Nuevos retos, nuevas batallas, nuevas aventuras. ¿Y por qué no decirlo? ¿De qué otro modo podrían haber tenido la oportunidad de darle el susto de su vida al estúpido de Pecda?. Agradeció a los Dioses ver de nuevo a Dagna, Markus, Arthie, comprobar lo mucho que había crecido Meritta y que Ryan seguía vivo, igual de loco pero vivo.

Respecto a Quoth... bueno. El tiempo le había otorgado canas, que ahora poblaban la cabellera antaño cubierta por aquella detestable banda roja, supuso que con ellas había llegado también un poco de cordura a esa sesera. Era el padre de su pequeño, el único hombre de su vida. Como poco tuvo que admitirle a Uleria, entre rezos y para sus adentros, que le era imposible odiarle. Dejando el pasado amontonado en un rincón y bajo una sábana arrugada en esta ocasión, decidió contemplar el avance de los acontecimientos a su lado. Las ranas de madera tardan en croar, pero eso no quiere decir que no vayan a hacerlo nunca.

A mayores y por si esto fuese poco la Isla le deparaba muchas nuevas impresiones, una gran afluencia de caras desconocidas, algunas interesantes, positivas. Otras no tanto. Susurros angustiosos en el viento que silbaban el nombre de un navío con sus velas y su mercancía , cargada de especias. Y después estaba Masiro. Él era a todas luces su primer reto y el pistoletazo de salida hacia un sendero que en esta ocasión nadie le impidiría recorrer. Duncan se merecía un lugar mejor.

El olor a jazmín se entrelazaba con extrañas visiones que la acosaban en sueños cuando el dolor de sus manos tras horas de entrenamiento eran más graves. No iba a detenerla. Aunque no cabe duda de que rala es la vez que el Hombre Astado hace algo por sus acólitos.


-Autoguiadas mes de Mayo-
Adios al clan: Pecda
viewtopic.php?f=13&t=301
La Respuesta
viewtopic.php?f=13&t=311
Un Nuevo Comienzo
viewtopic.php?f=13&t=206 (La segunda mitad)
El Rescate
viewtopic.php?f=13&t=290
Buscando Respuestas
viewtopic.php?f=13&t=355

Gracias por dejarme participar en todas ellas.

https://www.youtube.com/watch?v=mQlZQaCw3VA

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Mara

Mensajepor Gaia » 13 May 2016 14:55

Nombre conocido: Mara, Nieve, Hú, Blanquita, Lechosa o cualquier apelativo que haga referencia a su albinismo.

Edad aparente : 22

Raza: Humana (mestiza, rasgos predominantes kralori)

Alineamiento: Caótico bueno

Oficio aparente: Aventurera

Descripción física: Muchacha albina de facciones suaves y expresivas, su palidez enmarca dos ojos dorados de gran brillo vivaz, su porte es atlético pero andrógino, de mantener la faz cubierta sería difícil distinguir su género a simple vista.

No parece llevar nada de valor consigo más que el oro justo en su faltriquera, un cuaderno de dibujo de tapas gruesas y un sencillo colgante atado al cuello compuesto por un cordel de nudo desteñido del cual penden engarzados por modestas piezas de bronce una pluma de cuervo y un Nomeolvides capturado en un óvalo de ámbar.


Si buscas trabar amistad con ella basta ofrecerte a contarle una historia.

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Relatos sobre el personaje

Mara y Quoth; De Envidia y Traición
Última edición por Gaia el 22 Jun 2016 10:57, editado 5 veces en total.


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