Brenna [Dusktown]

Historias, relatos e información de los aventureros de la Isla.
Avatar de Usuario
TownDusk
Acólito
Mensajes: 489
Registrado: 29 Jul 2015 15:31

Re: Brenna [Dusktown]

Mensajepor TownDusk » 29 Sep 2018 05:26

[cuenta]dusktown[cuenta][personaje]brenna[personaje]

Ligeramente recordaba a medida que se adentraban en las tierras más salvajes del porqué había llegado a la isla, no era una historia complicada y probablemente cualquiera que se aventurase en lo desconocido compartiría el sentimiento a la aventura de Padre Orlanth, sin embargo para Brenna había mucho más allá donde su mirada se clavaba, ojos llenos de inexperiencia que buscaban por el mundo una maravilla aún sin encontrar.

Muchos dirían que sus motivos estaban ligados con poder construir un renombre, con adquirir riquezas suficientes para poder vivir sin pasar hambre en cada noche o incluso peores lenguas dirían del propio egoísmo para escucharse a si misma llegar a alcanzar algo; para Brenna los comentarios sobraban, sabía bien en el fondo de su corazón que solamente se guiaba por lo aquello que su brújula moral le indicaba a seguir en todo momento, una que residía en base a una mente lógica pero que no ignoraba los dictámines de su corazón, ella quería llegar a ser mucho más para la historia pero no como figura ni como persona, si no como una acción que se reincidía constantemente en el anonimato.

La búsqueda de artefactos magníficos, de fábulas con ocultos secretos, de mapas de piratas, de excavaciones abandonadas... todo resultaba en vano, y cada esfuerzo únicamente costaba las esquirlas y el sudor que hasta la fecha había llegado a atesorar. Brenna estaba agotada pero contaba con la compañia de un orlanthi que le había acompañado desde joven, uno que roncaba lo suficiente como para alterar a los espíritus de la zona.

Imagen


La joven esperó pacientemente a que aquel ronquido estridente hiciera al mismísimo autor despertarse, pero la espera se alargó y las inmediaciones se sentían hostiles, pequeñas alimañas se habían detenido a mirar en dirección a la pareja que residía oculta entre la maleza. El fuego de la hoguera apenas reflejaba sobre las hojas debido a la luz del día y el olor aún pertenecía a leña seca y joven. —Gar... por los dioses, vas a atraer a algún depredador... despierta— decía mientras azuzaba con su diestra su hombro.

¿No me vas a dejar descansar verdad?— decía molesto únicamente por la idea de haber perdido aquel bocado onírico de las acólitas de Uleria que casualmente frecuentaban las habitaciones de Puerto Soldado, todo acompañado de comida y vino especiado en su punto. Garstakos no se reincorporaba porque tenía heridas por todo el cuerpo, la situación resultaba cómida pero por poco les costó la vida huir de aquellos tres osos.

Brenna no se sentía especialmente culpable por despertarle, al fin y al cabo rebuscaba la seguridad de ambos más que el descanso de uno, Brenna era una mujer con mucha energía y siempre pensaba que para dormir ya estaba el lecho. —Vamos... no te enfades. Además, te toca cambiar esas vendas — explicaba intentando alterar el rumbo de la conversación a algo más productivo mientras introducía las manos en su petate, rebuscando allí las vendas y ungüentos necesarios para tratar sus heridas.

Con todo el particular tono jocoso que el joven hombre podía llegar a expresar respondía sin medida —Ya sabes que me siento violento cuando me ayudas— decía intentando frenar la iniciativa de la joven Brenna que no cedía en su avance, desenredando las vendas malamente enrolladas, probablemente producto de los numerosos viajes que llevaban a sus espaldas.

Y yo se que esa violencia no es más que vergüenza por no haber podido hacer más— agregaba sin tono picaresco a diferencia de como Garstakos solía expresarse, dejaba a un lado lo preparado y comenzaba a quitar la venda ya aplicada con anterioridad, preparándose para limpiar con un trozo de la nueva venda y parte del agua que guardaba en su odre.

Supongo que intentas ahora culpar al hombre de sus faltas...— decía con cierto aire cabizbajo sin llegar a reincorporarse, completamente hundido en la tierra, y no por sus ánimos si no por las fuerzas que en el momento le faltaban. Su cuerpo poseía múltiples magulladuras y una fuerte herida en su pierna, allá donde el oso adulto llegó a alcanzarle con su larga estatura a pesar de estar en lo alto de aquel árbol.

La joven Brenna dedicaba una mirada al horizonte antes de continuar, aún sabiendo que era la única con la capacidad de mantener una guardia propia en aquel claro entre la espesura, —Bien sabes que eres más capaz de hacer cualquier cosa que yo o cualquiera que hayamos conocido— decía desde la sinceridad de su corazón, un comentario que no implicaba piropear en absoluto a Garstakos más que indicar un hecho que siempre mantenía en sus pensamientos. El agua recorría la pierna hacia cada costado y frotaba la susodicha con falta de experiencia y únicamente la intuición con la que había nacido.

Y sin embargo varado me encuentro, incapaz de relucir y carente de aliento— decía soltando un largo aliento que podría llegar a percibirse como un suspiro. Su pierna se movía ligeramente cuando el agua terminaba por limpiar la herida, no pretendía aparentar ser fuerte en lo más mínimo pero las fuerzas que le faltaban hacían imposible removerse más ante el dolor que sentía, uno mezclado buenamente como Brenna había indicado por la derrota que sentía y las heridas de aquellas grandes garras.

Un atisbo de sonrisa se dibujó en el rostro de Brenna, —¿Es eso sabiduría lo que brilla?— preguntaba con cierta sorpresa y, esta vez sí, picaresca en su tono. La nueva venda comenzaba a enrollarse al rededor de la pierna aplicando una fina capa de ungüentos que la chalanita de Puerto Soldado le había vendido. Cualquiera que se topara con aquella curandera sabría que sus intenciones eran buenas y, si le indicaba que aquella plasta de hierbas servía para la cauterización de una herida debía de confiar en ella.

Garstakos guardó ciertos segundos de silencio que harían pensar a cualquiera que no tendría nada más que añadir, pero rebuscaba en su persona cosas más allá de las preguntas de Brenna, cosa que terminaba respondiendo desde la genuina sinceridad —Te sorprendería, mujer— indicaba sin más fuerzas, dejando sus pensamientos ser lo único que se mantenían activos, reposando la totalidad de su cuerpo y agradeciendo a Brenna en silencio sin llegar a cruzar mirada con ella en ningún momento.

Descansaron allí un par de horas más, y más ronquidos resonaron a lo largo y ancho del acantilado, por suerte para la pareja la hoguera comenzaba a oler a madera quemada y era un olor propio para alejar a las bestias que decidieran rondar las inmediaciones, o bien era eso o bien resultaba ser la fortuna que Issaries decidía brindarles. No tardaron en recobrar las fuerzas para volver al puerto, decididos en su memoria pagar lo necesario para un buen estofado, comida caliente que alejaría sus asperezas de las arduas semanas de víveres secos y de provisiones de pan y carne seca.

Avatar de Usuario
TownDusk
Acólito
Mensajes: 489
Registrado: 29 Jul 2015 15:31

Brenna [Dusktown]

Mensajepor TownDusk » 19 Sep 2018 18:09

Nombre conocido: Brenna
Raza: Humano
Sexo: Mujer
Edad aparente: Aproximadamente 20 años.
Dedicación aparente: Batidor


Volver a “Historias Personales”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

Desarrollado por phpBB® Forum Software © phpBB Limited
Traducción al español por phpBB España